LUKE nº 177 marzo-abril 2017

Eli Tolaretxipi

Poemas

Incidental

De Depósito:

DEPÓSITO
Garabateados, dibujados, pintados,
agrupados, primero, luego
erguidos solos, o agachados
sobre el tejado del depósito.
La luz es cremosa como un cuenco
o un regazo de madera. Coloco la cabeza.
Es un tanque sobre la tierra
y por debajo, algo que deja reposar,
como esperar una música,
como antes del principio,
silencio o algo parecido al silencio,
si esos hombres no sacudieran
con máquinas la mano, no sacudieran
sobre el poema el incidente.
El día no tiene luz.
El día sucio se mira igual
ahumado en el cielo.
Las gotas se van pegando,
se yergue sobre el suelo algo
de ahí, se despierta
como la música en el papel,
incidental.
Hay atardeceres de incendio
en el depósito,
y una enorme lágrima verde
de mar, densa, concentrada.
La vibración de la mano
el cuadro sensible
el punto que late abultado, deprimido,
áspero, irritado,
un cerco de palabras sacudidas
como diagrama de corazón grande,
y sobre él, depositado, un pedazo de
piedra coralina o volcánica, cerebro.

De Incidental:

A
El hilo corre entre los dedos,
el pelo en la lengua partida de la pluma.
En el cielo, una nube como una boca
se traga otras nubes más oscuras.
El pelo sigue atrapado,
ondea en la corriente fría del cuarto.
Los dedos hacen pinza, se manchan.
El pelo sigue ahí, de lana,
medio gris, medio ondulado.
Los dedos se tensan, desovillan.
La hebra es cada vez más gruesa,
un cordón, y la aspereza del índice
seco, en el borde, cuarteado
ennegrecido de tinta, tiza, grasa,
barro, partículas del aire
que se pegan y penetran.
Arañas caminan por la trama del trapecio.

X
No es dolor. Es malestar.
Como una impregnación.
Celofán. Película. Goma
que no deja tocar ni sentir
lo que hay entre sí y las cosas.
Sola. En una piscina oscura y cerrada.
Cada vez más fría el agua.
Círculos como botones en los brazos,
náusea en el estómago.
Está turbia, borrosa, el agua.
Regreso al mismo lugar. Una chimenea
o un depósito al borde.
Vestida. Salen hilos dorados en
la curva de la bota.
El paisaje se ha estrechado
entre una visita y otra.
De sepulcro a depósito a torre.
Cae el agua como una cascada.
Corre el agua al caer y luego se estanca.
Se enturbia con el tiempo.

de Sudor de Espejo:

III
La mano, como si tuviera ácido.
No alivia.
No produce placer.
Buscar, seguir el deseo
con sed, frío, sudor, temblor.
La especie de placer viene después.
Si se ha encontrado algo. Si gusta la forma.
Con las palabras se va bordeando, rodeando,
limitando. Buscar la aspereza y la acidez,
dolor subcutáneo, como si molestara.
Tratar de cambiar el olor.

Poemas de Eli Tolaretxipi del libro Incidental publicado por Trea Ediciones, Gijón, 2017

Biografía

eli tolaretxipi

Eli Tolaretxipi nació en San Sebastián en 1962. Ha escrito los libros de poemas Amor Muerto – Naturaleza Muerta (1999), Los lazos del número (2003), El especulador (2009), Edgar (2013)e Incidental. Ha traducido entre otros poetas, a Sylvia Plath, Elizabeth Bishop, Patti Smith, Itxaro Borda, Aurelia Arkotxa, Blas de Otero y Menna Elfyn. Acaba de publicar Amplitude/Amplitud, una antología de poemas de la escritora norteamericana Tess Gallagher y junto a Arantza Fernández Iglesias prepara “Murmur / Murmurio”, una traducción de poemas al euskera de la poeta galesa Menna Elfyn.