LUKE nº 177 marzo-abril 2017

Raúl Emilio Acosta

Paisaje

El mar define nuestra mínima performance, como decía el poeta, iluminados de inmensidad, de infinito. Al mar lo miramos y se sabe que puede tragarnos.

emilio acosta

Desde la puerta de la casa donde vivo, yendo hacia la esquina y mirando hacia abajo, por la avenida, se puede ver el río. Las ciudades tienen eso, todo está cerca, pero nunca llegamos. La montaña, el paisaje de la montaña muestra todo lejano, pero siempre se llega. No se mueven las montañas, las calles y las veredas si. No duermen ni se descuidan los carteles, las lámparas y los bocinazos. La ciudad contiene un mutante de toxicidad y desmemoria. Se alimenta de nosotros. La montaña tiene gigantes de eternidad a los que no le importamos.

En la montaña cualquiera sabe que el objetivo es subir y contemplar la vista hacia abajo, desde lo alto. Nada puede, excepto el cansancio, desviar a quien se propone ese destino, esa meta.

Desde cualquier calle y hacia el sitio que sea la ciudad tiene todo cerca, pero completo en distracciones, olvidos y descuidos porque, pensándolo bien, quien quiere, en mitad de la ciudad, que el río esté en la esquina y se insiste: quien lo quiere y para que. El río está allá y si bajamos con ganas y giramos en la esquina de una calle que baja y el declive lo permite lo vemos que pasa. Ya está

El mar es otra cosa. Todos queremos tener una inmensa caracola rosada y acercarla a la oreja para que resuene el mar. El ruido del viento en el mar puesto dentro de la caracola, en la oreja, en mitad de una sala con trastos viejos, libros, almanaques y la música que acallamos para oír el mar. Eso es volar, Nada es cierto ni el viento del mar, ni el mar, ni la libertad que caracolea sobre la oreja con ese hueso rosado, barnizado de años, como un marfil atenuado, coloreado. Un plástico de ultima generación.

El mar define nuestra mínima performance, como decía el poeta, iluminados de inmensidad, de infinito. Al mar lo miramos y se sabe que puede tragarnos. La certeza de lo chiquito nos acompaña. Una tos que nadie escucha, eso somos sobre sus tempestades.

El río es un tránsito consentido hacia su nivel: el mar. El río tiene la mugre de aguas arriba y nuestro corazón se sobresalta porque le agregamos nuestros despojos diarios. El río es un hermano mas grande que atiende enfermos de indignidad.

Hay ciudades que tienen todas sus calles mirando al mar, al rio. Avenidas que se cruzan y que, como si girasen, terminan en el agua o comienzan, según se suba o se baje, se vaya o se venga. Ciudades semicirculares, como tetas que las aguas envuelven de abajo hacia arriba.

Conozco ciudades donde una avenida define, hacia abajo, una arboleda y mas urbanidad. Ciudades donde las calles van despidiéndose de la civilización, se vuelven incertidumbre, miedo y tierra fértil. Ciudades que desaparecen humilladas porque avanza el cemento, el pavimento y el smog de cuadra en cuadra.

No viviría cómodo en ciudades que se despiden así, tan distraídas, como engañando el adiós. Ciudades que aún no terminaron de entenderse y avisan: podemos seguir un poco mas. El próximo loteo avanzamos sobre el trigo y los árboles. Habrá mas gente, mas gases, mas plástico y menos soledad. No se. Soledad no lo se.

Yo vivo acá. En el centro de la ciudad la calle azul se cruza con la blanca y por allá la azul descarga en la orilla. La calle blanca, del otro lado de la curva edificada, comienza en el agua. La certeza trae alivio al sueño: despertaremos. Estarán las aguas, no importa la pesadilla. Cada vez que abramos los ojos seremos parte de un paisaje que tiene al agua como un regazo.

Vivo en una calle que termina en el agua. Esa es la dirección que comparto. No tiene otro destino esta rutina. Vivir es avisarle a los demás con señales que aún somos cercanos. Cercanos al agua, claro.

Biografía

Raúl Emilio Acosta
El Bigote
Nacido en Santa Fe Argentina
29/3/44
Periodista desde 1959
Poeta
Escritor
Dramaturgo
Trabaja en Rosario
Conduce su programa radial desde 1981:"la vereda de enfrente"
Y su programa televisivo: Historias de gente común" desde 2006
Su espacio: www.lodijeyoprimero.com.ar
tiene fcbk y twt.
Considera que está en la mitad de su vida