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LUKE nº 173 septiembre 2016

Charo Ruano

Casa en construcción

charo ruano

Soy Charo Ruano, salmantina y desde que tengo memoria, y tengo buena memoria, me recuerdo rodeada de libros, nada hay comparable para mí al hecho de tener un libro esperando, y otro y otro, para leer y leer y leer. La escritura vino después, pero la lectura es para mí la necesidad absoluta.

Me dedico al periodismo cultural desde siempre, en prensa, radio, televisión… Durante años lleve en la SER local, un programa de entrevistas telefónicas a escritores de Norte a sur y de este a oeste, incluso a los hispanoamericanos que se dejaban caer por España. Durante doce años dirigí y presente En la Televisión Local de Salamanca el programa de libros EL cuarto de atrás…Y muchas, muchas colaboraciones en prensa.

Y escribo poesía. Hace ya más de 30 años desde mi primer libro en 1984, Hicimos de la noche un largo poema…última edición en el 2000, el penúltimo en 2012, Cada noche los lobos, porque el último saldrá en septiembre de este año Temblor. En medio unos cuantos. Y además tengo algunos libros infantiles de los que estoy encantada por citar alguno: Catalina lina luna y el bizcocho de canela. No me pregunten porque escribo poesía ni de qué va, no tengo ni idea..

Esta Casa en construcción lleva demasiados años sin terminar, pero espero que cualquier día pueda hacerlo, no tengo prisa para nada relacionado con mi escritura, si tengo un buen libro a mano, todo puede esperar.

CASA EN CONSTRUCCIÓN

"Son las interminables, lentas obras
de un interior, a dónde nadie mira ...

Joan Margarit Casa de misericordia

Primero vino un hombre
de paciencia infinita
Manos grandes y ásperas
que trajo escuadras, metros
aparatos extraños
con los que revisó
rincones, grietas, ventanas
paredes maestras y vigas abombadas
Hizo cálculos y movió la cabeza inquieto
A los pocos días
Envió un informe detallado…
"Urge reconstrucción”

Pusieron los andamios
Instalaron la grúa
Cerraron con mallas el edificio
Y nos aconsejaron paciencia
Dentro de la casa
nos sentíamos seguros
Sobre todo ahora
rodeados de hombres
que velaban porque nuestra
frágil vivienda
no volara por los aires
Unos días más tarde
el encargado, el hombre
de manos grandes y ásperas
vino a tomar café y dijo
Que temía que el mal
hubiera invadido los cimientos

Nos aconsejó trasladarnos
Mientras revisaban la casa
Ordenadamente y con total libertad
Pero nos negamos
Adónde ir?
Adónde si todo nuestro amor
Nuestras diferencias
Nuestros rencores
Nuestras pocas esperanzas
Estaban entre aquellas paredes
Fuera no había nada
No hay nada
Así que clausuramos la casa
Puertas y ventanas
Nos cerramos al sonido y a la luz
Después de reponer víveres
Libros, música, películas
Y nos dispusimos a convivir
Con la legión de expertos
En desastres

La primavera se hizo eterna
nos llegaba su olor entre el polvo
y los escombros
refugiados en la buhardilla
mientras los hombres trabajaban
Tú te empeñaste en acabar
un libro de filosofía
yo más práctica, decidí poner al día
las facturas

Cada mañana el hombre
toma café con nosotros
solo con mucha azúcar
Café que yo preparó en el
único trasto que se salvó del desastre
Una cafetera italiana y antigua
que nos regalaron hace un millón de años
El hombre trae bollos y repone el café cada semana
mientras nos informa del estado de las obras

El reflejo de las amapolas
el olor del espino y la mimosa
todo se colaba a través de la claraboya
Imaginábamos un río
saturado de agua
los adolescentes saltándose las clases…
Unos golpes secos nos despertaron
Un tabique más que habrá que recomponer