Luke nº94 Marzo 2008

Phillipe Sollers

PHILIPPE SOLLERS
SADE
Editorial Páginas de Espuma, 2007

Este ensayo pretende rescatar la ferocidad transgresora de Sade, distante de los múltiples escritos realizados sobre su obra en donde se suele subrayar su simbolismo y su trasfondo alucinatorio. Para Sollers la mayoría de los estudios precedentes usan este subterfugio intelectual para evitar afrontar la crudeza de su pensamiento, su erotismo cercano a Thanatos, su ferocidad y trastocamiento, “su grafismo, su velocidad…”. Sade habla de la maldad intrínseca del hombre y defiende esta naturaleza execrable, desarrolla la idea de que la felicidad sólo puede darse lejos de los prejuicios y las normas, en el más completo exceso, en la perversión, en el placer; es el paradigma de la libertad más absoluta del creador –algo que ahora nos suena tan ajeno, se producía allá, a finales del siglo XVIII y principios del XIX- y es, sobre todo, el tiempo improductivo, la locura, la abolición del vínculo, la soledad, el Yo, el rechazo total del Otro. Y la carne y el sexo. Sollers destaca que para Sade existen dos tiempos humanos: “Un tiempo lento, neutro, indefinido que corresponde a una especie de ciclo, a una apatía de fondo, inquebrantable, pesada y otro tiempo, sin ninguna relación con el primero, de resurgimiento, caos eruptivo, volcán o descarga. Un tiempo débil y un tiempo fuerte”. El Sade trascendente corresponde al segundo tiempo, el Sade débil al año 1793, cuando se produce el llamado “Reinado del Terror”. Así se deduce de su biografía y de la carta que se incluye en este libro que, aunque supuesta, contiene datos reales de su vida y extractos de sus escritos. En ella, un Sade encarcelado en plena Revolución Francesa, más marqués que nunca, se escandaliza contradictorio con el París de las masacres. Habla el aristócrata egoísta temeroso de su vida y de la pérdida de privilegios, apelando a la cordura, olvidado de la libertad y el deseo. Reniega de sí mismo y abomina del “delirio de la muerte”. Es el Sade derrotado, alejado de la erupción; es que crea un discurso y su contrario.

Literatura

Emilia Lanzas

Sade

desarrolla la idea de que la felicidad sólo puede darse lejos de los prejuicios y las normas, en el más completo exceso, en la perversión, en el placer (...)