Luke nº92 Enero 2008

COMIC: Ver la paja en el ojo ajeno

La reina abeja, de Hiroyoshi Kira. Ed. La Cupula (Hentai) / Zetsuai 1989-Bronze, de Minami Ozaki. Ed. Glénat (Yaoi) / Strawberry Panic!, Sakurako Kimono, ed. Media Works (Yuri) / Extra Gong, G-Projec, Ed. Bakudan (Gei komi)

Se piensa que Japón es una sociedad contradictoria porque, entre otros muchos ejemplos, aúna la rectitud más marcial con la mayor industria de historietas de temática homosexual para adolescentes. El mercado occidental acostumbra a etiquetar el manga de este tipo como historias para homosexuales (el yaoi dirigido a gays y el yuri, a lesbianas), asociándolo, si contiene escenas de sexo explícito, con los relatos pornográficos o hentai.

Sin embargo, la realidad es que el manga, al igual que su sociedad, está divido en obras para hombres y obras para mujeres sin hacer caso a sus inclinaciones sexuales. El hentai, al igual que la historieta pornográfica en Occidente, está destinado al sector masculino. Aunque existe una mayor diversidad (y perversidad) en sus argumentos, la imagen continúa primando sobre una trama pobre donde tetas, pollas y secreciones desproporcionadas se repiten sin cesar y donde, una vez más, la figura femenina es cosificada y transformada, desde súcubo encendido hasta estera pisoteada. Por el contrario, el yaoi y el yuri son obras de sh_jo, que es el manga dibujado únicamente por y para mujeres, no para homosexuales. Los personajes son bellos y estilizados, y el dibujo presta especial atención al detalle y a la composición de página, más que a los encuadres dinámicos y la acción acelerada típicos del manga dirigido al público masculino. Los guiones, de telenovela, se centran en las relaciones sentimentales entre los protagonistas, pudiéndose alcanzar el clímax sexual de manera explícita o no, aunque siempre acentuando más la parte erótica que el acto puramente físico como el hentai.

Por tal de permitir el mayor número de giros argumentales posibles, los personajes suelen ser potencialmente bisexuales, fenómeno que realmente empezó en la década de los 70, cuando las autoras de sh_jo empezaron a pisar la línea de la censura en sus obras incluyendo relaciones homosexuales. Pero los protagonistas del yaoi no pueden ser definidos como "gays", pues reflejan un ideal femenino, y no homosexual, de la belleza masculina y la relación amorosa. Estos personajes andróginos son el resultado de la asfixia producida por una sociedad que considera la familia, heterosexual y patriarcal para más señas, como el sostén de la estructura social que se ha mantenido desde que calara el pensamiento confuciano ("Deja que el señor sea señor, que el súbdito sea súbdito, que el padre sea padre y que el hijo sea hijo", aconsejaba el sabio chino para mantener un buen gobierno). El yaoi acentúa rasgos como la comprensión, la dulzura y la igualdad de condiciones que una mujer japonesa difícilmente experimenta en un matrimonio donde apenas ve a su marido, volcado casi completamente en el trabajo.

En Japón, la homosexualidad no es censurada por inmoral como en Occidente (los samuráis recomendaban su practica ya que un soldado enamorado es el más leal de los guerreros), sino porque dos personas del mismo género no pueden "engendrar una familia". Muchos homosexuales que deciden no casarse son repudiados por sus padres y encuentran numerosas trabas a la hora de adquirir un piso con su pareja. Al ser el sexo una diversión más para desconectar del trabajo como el alcohol o el fútbol, sin grandes implicaciones emocionales o morales, un hombre (no su esposa) puede acostarse con quien quiera en su tiempo libre mientras trabaje y mantenga una familia con descendencia. El gei komi, adaptación de gay comics y cuyo puesto ha ocupado el yaoi en el mercado occidental, es el manga que trata las relaciones entre varones desde un punto de vista masculino, con el cual algunos maridos llegan a calmar sus instintos. Suele considerarse el yuri como el manga para lesbianas, pero no es muy acertado hablar en estos términos, pues el yuri no se diferencia en sus historias ni en su estilo ni en su público del resto de sh_jo. El gei komi tampoco se diferencia mucho del hentai, aunque el uso del anglicismo "gei" ya indica una occidentalización del concepto, un intento de asimilación o copia de la idea de la homosexualidad que se tiene al otro lado del globo.

El manga, básicamente, es un producto para hombres o para mujeres que no tiene mucho que ver con las identidades sexuales que les dio por inventar a los occidentales en el siglo XIX, por las cuales también viven reprimidos y angustiados, haciendo recortes inquisitoriales en series como Sailor Moon o Ranma y escandalizándose ante la ambigüedad sexual de las historias para adolescentes. Unos y otros se sobresaltan ante las conductas de sus semejantes, incapaces de ver esa viga enorme que les aplasta la propia cabeza.

Enlaces

Wikipedia

Artículo de Marc McLellan

Foro sobre el gei komi

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