Literatura

Bestiario

josé morella

Kitchen de Banana Yoshimoto

La novela Kitchen, de Banana Yoshimoto, comienza expresando el gusto por las cocinas. La protagonista, Mikage, define enseguida las cocinas, o "cualquier lugar donde se prepare comida", como aquellos sitios en los que no se sufre. Los lugares de la paz. Cocina significa calor y nutrición. Es el único lugar de una casa donde un huérfano como Mikage puede aliviar o sentir un poco menos la inexistencia de unos padres. Imaginen si no esto: el salón, la habitación, el balcón, la bañera vacía, constantemente y desde que uno los recuerda, sin los padres.

La abuela de la joven Mikage, con quien vivía, acaba de morir. Mikage se ha criado con sus abuelos. Recién arrancada la novela, se lee: "No había nadie en el mundo de mi misma sangre, y, así, me era posible ir a cualquier lugar y hacer cualquier cosa. Era magnífico. Hace poco palpé, por primera vez, con mis manos y con mis ojos, un mundo amplio, una oscuridad profunda y un goce y una soledad sin fin. Me parece que, hasta ahora, he estado mirando el mundo con un ojo cerrado". La fuerza de esta novela está en la sencillez, pero también en la capacidad que el texto tiene de ocultar su esencia, de mostrar ocultando u ocultar mostrando, como cuando vemos a un prestidigitador. Babana Yoshimoto presenta la soledad, que es algo normalmente terrible, como algo magnífico. Aparte del tono ingenuo, nada pretencioso, a su favor juegan tres cosas; primero: que el buen lector es de naturaleza suspicaz, y sabe ver lo terrible en las palabras que están diciendo literalmente lo gozoso y lo magnífico; segundo: que el buen lector sabe, también, al mismo tiempo, que Banana no miente. Es magnífica esa cosa magnífica que, a la vez, es terrible: estar solo y liberado. Que pueda tomar, tu propio devenir, la forma que quiera; tercero: todo lector esconde, o es, un texto como el de Banana; abierto, informe, imprevisible. Por mucho que no se lo diga a sí mismo. Por mucho que no lleve a acto esa potencialidad de no tener forma o estructura fija. El buen lector lo sabe y se asusta o se tranquiliza. Depende...

Esto nos recuerda inevitablemente a Deleuze, a su rizoma y a sus máquinas de deseo: proliferan por todas partes rizomas (como la cizaña, por ejemplo) que, al contrario que las raíces, crean una red caótica de crecimiento multidimensional casi imposible de erradicar. A diferencia de las raíces, los rizomas tienen nudos, yemas y hojas diminutas. No mueren cuando se cortan. Si se replantan, dan lugar a una planta nueva. Mikage, antes de estar sola en el mundo, era una raíz: recibía nutrientes de su abuela y, para no perderlos, se veía obligada a mirar la realidad con un ojo cerrado, o con un ojo ocupado en su abuela. Su devenir estaba determinado por una estructura familiar del tipo "raíz". Ahora ya es un rizoma. Sus ligamentos pueden anudarse o embrollarse libremente en cualquier lugar o elemento. Echar raíces en cualquier dirección. Por eso cualquier elemento en el que se asiente podrá ser llamado "la familia de Mikage". La familia es esa cosa que un huérfano forma de cualquier modo, simplemente asentándose o creciendo sobre ella. Descansando y trabajando en ella. Mikage forma una familia con Yuichi, un compañero de facultad, y con Eriko, su madre. Sólo que Eriko es un hombre operado, un transexual. En realidad es el padre de Yuichi. La mujer que lo concibió murió cuando Yuichi era pequeño. Esta es la familia en la que el rizoma Mikage crece y se desarrolla. Un estilo nuevo de familia, que no sigue modelos anteriores: puro rizoma. La no estructura como forma válida de estructura. Esto no es necesariamente bueno ni malo. Lo terrible y lo delicioso acostumbran a vivir en la misma casa.

Kitchen es una historia de huérfanos. Yuichi y Mikage lo son, pero en realidad no hay ningún personaje en la novela que no rezume orfandad por todas partes. Ambose Bierce, en su Diccionario del diablo, decía que un huérfano es una persona viva a quien la muerte le ha escatimado la capacidad de la ingratitud filial. Es decir: lo que define esta situación de orfandad, una mala situación, es precisamente que no podemos ser malos. No podemos vengarnos de nuestros padres por la broma pesada de habernos hecho nacer.

El lugar preferido de Mikage es la cocina. Cualquier cocina la hacer sentirse en casa. Parece que pudiera sustituir la palabra "hogar", en su vocabulario personal, por "cocina". Vivir en una cocina. Es muy sintomático que un huérfano, un rizoma viviente que busca a través del deseo hacia dónde crecer y desarrollarse, con su estilo amorfo y ubicuo, lo haga en una cocina. La cocina es el lugar donde las familias tradicionales cocinan, pero no es el lugar donde suelen estar. En español hablamos de la "sala de estar", y en inglés del "living room". No se está en la cocina. No se hace familia en la cocina (aunque sea indispensable). Mikage desplaza el centro de la casa, y parece que las otras habitaciones se desvanezcan, desaparezcan de lo que Mikage entiende por "hogar". La cocina es donde ella se da a su nueva familia, donde la generosidad con que cocina para Eriko y Yuichi hace nacer las flores de la gratitud y del amor.

El problema de todo rizoma es que nunca deja de crecer desordenadamente, y así Mikage será huérfana-rizoma para siempre. Ha abandonado lo definitivo. Tendrá que llevarse su cocina -o su idea de cocina- de un lado a otro mientras viva. La soledad de la que uno es capaz con los dos ojos abiertos es fascinante, pero el problema es que no puedes dejar de conocerla una vez que la experimentas. No tiene fin.