nº 47 - Febrero 2004 • ISSN: 1578-8644
Cartas del Norte
"El tesoro de la sombra"

josé luis garcía
Alejandro Jodorowsky
El tesoro de la sombra
Siruela - 2003-10-20

“El loro y el mono, se acusaban mutuamente
con desprecio, de imitar al hombre”

Alejandro Jodorowsky, escritor chileno posiblemente más conocido por sus colaboraciones en el campo del cómic junto a Moebius, o por su faceta de Director de cine de culto, es autor de abundante obra narrativa, Donde canta un pájaro, El niño del jueves negro...., pero es en el terreno del relato corto donde a pesar de ser más desconocido demuestra un dominio del género a la altura de los grandes. El tesoro de la sombra reúne pues dos libros de Jodorowsky, el que da el título a la edición que se presenta y El paso del ganso. Son en total 200 relatos hiperbreves la mayoría, máximas y reflexiones en los que como el que encabeza la reseña, El loro y el mono, se acusaban mutuamente con desprecio, de imitar al hombre, la brevedad es algo más que una excusa para convertirse en un fin en sí misma. Son piezas atemporales la mayoría de ellos, llenas de encanto poético y marcadas por las tragedias de la condición humana y de las dictaduras latinoamericanas, por el humor o por las situaciones pintorescas que hacen que los personajes de sus microrrelatos sean excéntricos, incomprendidos o surrealistas a partes iguales. “Maestro, me es imposible decir si este vaso está medio vacío, o medio lleno”, dice en el relato que lleva por título Koan. “Que hacer?. Rompe el vaso”, le contesta el maestro. Pero hay un relato, Muera la luna, que muestra la talla literaria y humana de Jodorowsky, y le emparenta con esperpénticas situaciones vividas no hace mucho tiempo. Porque esa obsesión del Viejo Dictador por desintegrar la luna al descubrir como la noche debilita su autoestima, recuerda esa otra obcecación por prohibir las “matemáticas especiales” por parte de otros dictadores, en este caso europeos, no menos grotescos que sus homólogos del cono sur. Pero ya se sabe que la realidad acostumbra a menudo a ir de la mano de la ficción.


Alejandro Jodorowsky