ISSN 1578-8644 | nº 44 - Noviembre 2003 | Contacto | Ultimo Luke
NET-ART:
"collabyrinth"
andy deck

Andy Deck nos presenta su nuevo proyecto: "Collabyrinth", un software gráfico que nos invita a interactuar con él y a sorprendernos con los resultados que vamos obteniendo.

Si consideramos que mantener una forma “predecible” puede ser lo más apropiado para el uso de las distintas herramientas, aquí vemos que lo poético prospera hacia la hibridación, la metamorfosis y la sorpresa. Como la guarida del conejo en el cuento de Alicia, la fachada aparentemente razonable de la herramienta deriva hacia un curioso laberinto de imágenes que fueron dejadas atrás por anteriores visitantes de la web. Enfrentados a estos inesperados corredores, crece la desorientación del usuario. Esta trampa inofensiva clama por una interpretación estética que habitualmente no se da en los encuentros con el software.

La gente que llega hasta aquí confiando en encontrar un software productivo, tiene que enfrentarse a una redefinición del concepto de software y también, tal vez, de arte. El conocimiento tradicional puede considerarlo demasiado “caprichoso” para ser útil, pero también demasiado útil para ser arte. En un momento de duda, cuando la consecución del objetivo aparece en desventaja respecto al funcionamiento del software, intervienen los factores belleza y fascinación, factores que nos invitan a explorar nuevos objetivos, tal vez artísticos.

Barajando herramienta, expresión y experiencia on line, Collabyrinth cuestiona los cambios a los que está sujeto un espacio público cuando rompe la barrera (o simplemente “se reconstruye”) en el ciberespacio.

Lo que en ocasiones olvida la experiencia contemporánea en la web es la irrupción de lo inesperado; el comercialismo predecible y la sistemática marginalidad de la oferta de los medios independientes nos conduce a un “asalto” más habitual por parte de un virus que de una nueva expresión artística. Collabyrinth nos recuerda las sorpresas de un medio público, de un espacio abierto.

Remarcando los sinuosos límites entre colaboración y juego, cooperación y conflicto, y datos y propiedad, Collabyrinth explora las convicciones acerca de lo que es o no es la interactividad en el ciberespacio. ¿Qué reglas de propiedad aplicaríamos a una red de colaboración telemática y de intercambio de software? ¿Puede la apariencia convencional – e inocente- de un software ocultar un oscuro objetivo? A medida que los interfaces de un ordenador se acercan más a lo tridimensional y a lo inmersivo, ¿podríamos generar un espacio público a partir de un área de software privatizado?

Collabyrinth nos plantea estas cuestiones de un modo artístico, confrontando unos valores culturales que aún se están formando. A pesar de que algunas características del laberinto nos recuerden a los populares juegos de “disparos”, en el laberinto no hay armas; en su lugar, aparecen la creatividad y la libertad más absoluta. Adoptando el idioma altamente tecnológico de la cultura de masas – un juego para ordenador en 3D- C. nace como una provocación al pensamiento, pero no resulta elitista. ¿Estamos ante un nuevo modelo? Ya sabes, si no te gusta cómo lo encuentras, siempre puedes rescribirlo tú mismo...